divendres, 3 de desembre del 2010

El butanero

Una se pela de frío porque se ha quedado sin butano en casa y entonces piensa en la figura del butanero bien alimentada por los mitos urbanos y... mmmh... parece que va entrando algo en calor. Pero, ¡no! Hace un frío del carajo en casa y el invierno se presenta duro de pasar, así es que llega el momento de la verdad: llamo al butano y suena el timbre, un desconocido me trae el tan deseado gas del calor.

Abro y mientras sube las escaleras me atuso el pelo, me coloco bien la ralla de la falda y me pellizco ligeramente las mejillas. ¿Cómo será? ¿Será tan ligero de cascos como asegura la tradición oral? ¿Dador de placer como aseguran las buenas lenguas? Y ahí aparece... Hm, no es tan robusto como lo imaginaba, pero si puede cargar con esas dos bombonas qué no podría hacer conmigo en la cama... Y, bueno, es joven... pero ¿tiene acné? 

- Son 14 euros -me espeta interrumpiendo la línea de mis pensamientos, que pasan de ser calenturientos a económicamente responsables «¿no valía una bombona doce euros?» 

Voy a por el dinero y pienso, ¿le invito a tomar algo? no está tan mal, y ahora con la habitación caliente parece que el ambiente invita a algo más que a taparte con miles de capas de ropa... Y entonces oigo su voz en la distancia que dice:

- Eeeeh... -y mis ojos brillan por un segundo, mis mejillas se sonrosan imperceptiblemente- tengo prisa... -Y vuelve a hacer un frío del copón.

Entonces pienso: ¿dónde ha quedado la belleza del tiempo perdido en un polvo entre bombonas de butano?, ¿dónde la belleza de los mitos urbanos hechos realidad?, ¿dónde el butanero fornido siempre dispuesto a satisfacer a las buenas y aburridas amas de casa como yo?... Y, mientras le doy las gracias y cierro la puerta, pienso: «Quizá no le hay gustado mi nuevo corte de pelo...»

2 comentaris:

Fernando Gili ha dit...

Yo por usted, a pesar de tener un hombro destrozado... me hago butanero. Por el fornicio, claro.
(Saludos desde una cama de hospital)
Siempre suyo
Un completo gilipollas

Núr ha dit...

Completo G., espero que te recuperes pronto. Más butaneros con tu espíritu harían falta ;)

Un abrazo,

Núr!